En fotografía, empleamos el concepto "imágenes latentes" para definir aquello que, pese a no ser reconocible a simple vista, contiene, en potencia, toda la imagen visible. Luego, para que esa imagen se haga visible, habrá que ejecutar una serie de pasos, un proceso químico que no es más que el revelado.
Hay otras imágenes que están ahí y es el ojo el que las revela. Ver y mirar, el ojo y la persona.
El mundo está ahí y se deja ver, pero es la persona quien decide mirar, estar presente.