El Nacimiento de Venus es una instalación sobre la fuerza y la precariedad, la belleza y la tormenta, la fuente de la tranquilidad y la confusión.
La escala insólita es un factor fundamental de la instalación. Consiste en 16 esferas de cristal de molde translúcidas (32 ", 24 " y 16 " el diámetro). Como originadas desde dentro las aguas y más tarde dispersas sobre la tierra, están ahora listas para desplegar su cuerpo. Su sensualidad innegable y sus fronteras porosas, les otorgan el sentido de precariedad.
Las esferas translúcidas brillan en la luz del sol, que activa su espacio y entorno. Así, nuestra percepción del ambiente se realza. Su brillo y relativa inmaterialidad, le confiere ligereza y una calidad orgánica al grupo. La luz del día matizará los colores y transformará las reflexiones, a medida que el tiempo transcurre.
El Nacimiento de Venus se integra silenciosamente, con la naturaleza que la circunda.