Proyecto basado en la investigación científica del Dr. Rodolfo del Valle, Dirección Nacional del Antártico.
Debido a las variaciones climáticas, el suelo congelado de la Antártida -permafrost- está sufriendo alteraciones internas inusuales, como los cambios en su estructura, contenido estival en agua y cuñas de hielo. Por esa razón es necesario utilizar el Geo-radar (GPR) que llega aproximadamente hasta 15 metros de profundidad, para identificar estas transformaciones. El impacto del cambio ambiental en el NE de la Península Antártica, ha causado una pérdida de hielo de 4.000 km3 en los últimos 31 años. La utilización de molinos eólicos para producir energia eléctrica, contribuirá a reducir drásticamente las emisiones de CO2 a la atmósfera. Esto permitirá mitigar, en gran medida, el efecto invernadero.