La pintura como práctica ha sido una de las primeras formas de manifestación artística para el hombre, a través de la cual representaba el mundo y la realidad más cotidiana. Elijo la pintura por su historia, nobleza y pureza intrínseca que habitan en esta milenaria disciplina. Entablando vínculos con su tradición y su eterna condición plástica, la pintura requiere un tiempo de reflexión, espacio y pensamiento distinto a la fugacidad y a lo instantáneo de la época actual.